UN RESPIRO, ¡POR DIOS!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Abrimos muchas revistas en busca del truco perfecto, del producto milagro, de los 10 artículos de belleza mas preciados, de los últimos looks para no ir desentonadas y causar verdadera impresión, analizamos las últimas dietas por si nos hiciera falta perder algún kilo de polvorones y de turrón almacenado en zonas indeseadas. Y sí, efectivamente encontramos todo esto. Los diez productos clave, que pareciera que no puedes vivir sin conocerlos, y mucho menos sin tenerlos. Encontramos los estimados tonos mostaza en los looks mas tendencia para la temporada y efectivamente…casi en todas las épocas una “obligada” dieta a seguir.

 

En pre-verano, para prepararnos para el verano, en post-verano por los estragos del verano, durante el verano para mantenernos, antes de navidad, para el vestidazo de nochevieja, en post-navidad por los excesos de ésta. En semana santa por si nos vamos a la playa… total que parece que cuando único se nos deja descansar del bombardeo de “la dieta estrella” de turno y nos podemos sentir libres de carga es en otoño. Pensando, pensando, esto debe ser por varios motivos.

1-     Por que el otoño nos hace estar a todos mas reflexivos e introspectivos y ni a las redactoras les apetece ponerse a dieta, así que tampoco nos ponen a nosotros.

 

2-     Por que el Sr. Durkan, Sr. Por llamarlo de alguna manera, ya que creo que su estupendo gabinete de prensa y su magnífica persona de marketing están haciendo mucho daño a una gran parte de la humanidad. Creo que aún no han sido conscientes de que en esa época no existe tanto bombardeo de dietas en el revisteo y por ello no han atacado a ese nicho de mercado.

 

Las preguntas que a mi me surgen son… ¿verdaderamente somos conscientes de ese bombardeo que nos exige encontrarnos dentro de unas medidas “perfectas”?. ¿Cuántas personas, porque ya no somos solo las mujeres, con las que habéis podido hablar sobre los propósitos de nuevo curso, nuevo año, nueva vida os ha nombrado entre ellos el ponerse a dieta? ¿A cuántas personas conocéis con verdadero sentimiento de culpabilidad por no lograr hacerlo? Y así podríamos seguir preguntando y preguntando.

 

Cuánto cambiaría la historia si en vez de hablar de dieta en el sentido que lo hacemos y con el esquema mental de representar una imagen soñada y a veces imposible,  hablásemos de “dieta para la salud”. Dieta que nos haga tener más energía. Dieta con la cual nos sintamos con una mayor capacidad de concentración, de ejecución. Dieta que nos sube el ánimo, dieta que nos transforma literalmente la piel, y nos aporta brillo, luz y aspecto saludable continuo, ¡dieta que nos elimina las ojeras! O que reduce según que bolsas.

¿Dieta milagro? NO. Se trata mas bien de un cambio de actitud profundo, de ser más conscientes de cómo afecta interior y exteriormente lo que comemos y de no buscar la belleza, el sentirse bien o la autoestima en “un frasco”. 

 

 

 

Facebook Twitter Linkedin